TRADUCE / TRANSLATE

English plantillas curriculums vitae French cartas de amistad German temas para windows Spain cartas de presentación Portuguese

VentanaLES en la Red

Asomate...






Últimos temas

» Cuando?...
Dom 4 Ene - 14:03 por Aili

» Venezolana???? SI SOY!
Mar 31 Dic - 13:30 por Aili

» Cuando fue la ultima vez?
Miér 25 Abr - 0:18 por UPNATHALI

» Cuentame de tu vida
Mar 3 Ene - 12:49 por Libertadpura

» Imagenes que hablan
Miér 14 Dic - 18:36 por Libertadpura

» Pega un grito!!!
Miér 14 Dic - 18:32 por Libertadpura

» Tres palabras
Miér 14 Dic - 18:31 por Libertadpura

» Trivialidades
Miér 14 Dic - 18:30 por Libertadpura

» BAR de los encuentros
Jue 24 Nov - 19:48 por tili

» De que tienes ganas
Jue 24 Nov - 19:21 por tili

» El Bosque y Yo
Lun 14 Nov - 11:51 por Libertadpura

» El ECO: Una enseñanza
Lun 14 Nov - 11:37 por Libertadpura

» Expresalo con Videos
Lun 7 Nov - 17:18 por Libertadpura

» Reflexiones Diarias...
Lun 7 Nov - 17:14 por Libertadpura

» Mis Recuerdos
Jue 20 Oct - 19:54 por Libertadpura

Asomandonos en Twitter


    TE AMO - FINAL DE MARINA Y RITA -

    Comparte
    avatar
    vero0278
    Aprendiz
    Aprendiz

    usa

    Mensajes : 216
    Registro : 27/07/2010
    Edad : 35
    Pais : argentina

    TE AMO - FINAL DE MARINA Y RITA -

    Mensaje  vero0278 el Jue 17 Feb - 17:46

    Bueno niñas aquí les dejo el final de esta apasiónate historia entre Marina y Rita, muchas gracias y que la disfruten….

    [youtube]

    TE AMO
    Era de noche tarde y llovía a cántaros en Buenos Aires, desde mi terraza podía ver los relámpagos que iluminaban todo por unos segundos y rayos que se dibujaban en el cielo antes de romper en feroces truenos. Estaba algo nerviosa, Rita quizá estaba en camino a casa pero no contestaba su movil y no sabía si había podido salir de donde estaba ya que estaba en una zona donde se inundan las calles cuando llueve demasiado. Le había dicho que se quede ahí que no saliera con esa tormenta pero había insistido, era tan testaruda que a veces me daban ganas de acogotarla pero cuando se ponía testaruda con algo que quisiera brindarme, me derretía. En ese caso me había dado de las dos a la vez, salir en medio de una tormenta de locos sin hacer caso a nadie que le dijera que no salga, pero para verme... Cuando llegara no sabía que iba a hacer primero, si acogotarla o comerla a besos. ¿Qué iba a hacer con ella? Me tenía de las pestañas, podía hacer conmigo lo que quisiera, pensé sonriendo mientras llenaba de agua el termo para esperarla con unos mates calentitos. Justo en ese momento sonó su característico doble timbre y bajé a abrirle. En el ascensor me revise en el espejo, y coqueta acomodé un poco mi ropa y cabello. Estaba contenta de que hubiera llegado en medio de esa lluvia y sintiéndome especial. Ella me hacía sentir especial y eso me hacía sentir ganas de complacerla. Al verla la sonrisa se me amplió, estaba tan loca. En vez de esperar bajo el techo de la entrada, seguía en medio de la vereda bajo la lluvia torrencial con la cabeza inclinada hacia arriba sintiendo como caían el agua en su cara con una enorme sonrisa y un ramo de flores en la mano que se veía bastante desarmado por causa de la misma lluvia. Corrí y abrí la puerta, al escucharla me miró:

    - ¡Cumplimos 10 meses mi amor! Dijo mientras vino corriendo a abrazarme así toda empapada.
    - ¿Cómo? Dije tratando de huir de su empapado abrazo sin mucho éxito
    - ¡Ni te acuérdas! Yo sabía, eres un desastre.
    - ¿Hoy cumplimos 10 meses? Dije sin entender ¿De qué?
    - Uy no... ¿Cómo que de qué? -Me agarró la cara y me habló muy cerquita- ¡Desde el día que nos cruzamos en el metro bombon!
    - ¿Si? Wow ¿Cómo te acuerdas que es hoy?
    Me miró seria sin soltarme el rostro y me dio un suave pico antes de decir:
    - ¿Cómo no me voy a acordar? Debería ver como castigarte por no acordarte tú...
    Se quedó pensativa un segundo y antes que le pudiera contestar nada, ya me estaba
    empujando bajo la lluvia. Cuando quise ver estábamos riendo a carcajadas mientras yo trataba de zafarme de su abrazo. Me tenía agarrada desde atrás inmovilizando mis brazos y algún que otro relámpago nos iluminaba jugando sonrientes bajo la lluvia en la vereda desolada. Para el momento en que logré zafarme ya estaba tan empapada como ella y en vez de correr me di vuelta y la abracé tan fuerte como pude y le dije al oído:

    - Gracias... por venir hoy, por acordarte y por este momento... me haces feliz.
    La sentí suspirar y me abrazó más fuerte por lo que pude sentir sus latidos acelerados contra mi pecho. Un trueno bastante fuerte nos hizo sobresaltar y nos miramos sonriendo. La lluvia fría nos caía por el rostro y se colaba a través de la ropa, pero yo sentía una calidez indescriptible dentro de mí. Nos besamos dulcemente sintiendo como la lluvia se filtraba en nuestro beso. Hasta que paramos y ella me dio el ramo de flores que cuando lo miramos nos causo gracia, estaba casi todo destartalado y a las pocas flores que le quedaban le quedaban pocos pétalos.
    - Para tí, porque te quiero tanto.
    Y justo un relámpago nos iluminó. No recordaba un momento más romántico y divertido en mi vida. Agarré el ramo y pasé mis brazos por encima de sus hombros y junto a su boca le dije:
    - Yo te quiero más.
    - Mmm no sé, no sé.

    Contesto ella antes de besarme. Como siempre nuestras bocas encajaban con una suavidad precisa y nuestras lenguas ya sabían muy bien como disfrutarse. En ese momento hubo un fuerte trueno y comenzó a llover más fuerte. Rita me agarró de la mano y entramos al edificio. En el ascensor retomamos el beso como si nunca lo hubiéramos interrumpido. Rita acarició mi espalda metiendo sus manos frías bajo mi camiseta haciéndome estremecer, luego las paso hacia mi abdomen. Me empujo contra la pared del ascensor y se alejó un poco para mirarme. Al estar mojada mis senos sin sujetador se transparentaban a través de la camiseta blanca que llevaba puesta y sonrió al mirarme. Subió sus manos y con cada una agarró mis pezones entre sus dedos y los apretó ligeramente. Se me erizó la piel y ella sin dejar de masajear mis pezones se acercó y pasó su lengua por el costado de mi cuello, le hice lo mismo y por unos instantes nos bebimos el agua de lluvia que aún resbalaba por nuestros cuellos, hombros y pechos. Cuando el ascensor llegó a mi piso nos separamos con desgana. Y camine delante de ella que venía agarrada de mi cintura con sus manos aun bajo mi camiseta. Entramos al departamento y antes que me diera cuenta ya me había sacado la camiseta, rápidamente le saqué la de ella y busque unas toallas, le di una empezamos a secarnos el cabello una a la otra. La mire a la cara, ella miraba mi cabeza concentrada en mi cabello y le di un pico. Ella sonrió y me dio otro y continuamos secándonos una a la otra. Le seque los senos y le di un beso a cada uno continué secando y besando su abdomen. Me arrodillé en el suelo y le desprendí el pantalón, la desnude y jugueteé con mi lengua en su ombligo mientras sequé sus piernas. Ella a esta altura se había quedado quieta mirándome, levante la vista y me encontré con sus ojos chispeantes.

    Cuantas cosas habían pasado en esos 10 meses. Ya para empezar, yo estaba oficialmente con una chica y mi gente cercana ya lo sabía con todo lo que eso significaba. Habíamos ido y venido tantas veces. Nos habíamos peleado y amado tanto. Habíamos estado las dos con otras personas. Nos habíamos lastimado, perdonado y vuelto a lastimar y perdonar. Pero hacía poco mas de dos meses reinaba la paz y el amor entre nosotras. Todo ocurrió después la última gran pelea que tuvimos donde furiosas decidimos no vernos mas. Pero solo 4 días después nos cruzamos de casualidad en una estación de bus y encima esperábamos el mismo. Primero apenas nos saludamos y nerviosas cruzamos solo un par de palabras respecto a donde se dirigía cada una y no nos miramos más. Recuerdo que las piernas me temblaban y ella no paraba de jugar con una hebilla de su morral. Pero una vez que subimos al bus y solo quedaban dos asientos enfrentados ya nos quedamos heladas, nos miramos y nos dio risa. Eso distendió el ambiente entre nosotras. Nos dimos cuenta que otra vez la vida nos juntaba y no nos quedo otra que hablar de frente y con el corazón en la mano. Demás está decir que ninguna llego a destino, ambas pusimos excusas malísimas para cancelar nuestros compromisos y nos bajamos en un parque que vimos en el camino. Y allí hablamos en serio. Dejamos de lado el orgullo, las jugarretas, los manejos y nos dimos cuenta que lo que nos pasaba era que nos aterraba sentir tanto una por la otra. Entonces decidimos ponerle coraje y desde ese día no nos volvimos a separar. Y siempre estábamos así, como en ese momento, disfrutándonos, cuidándonos, y a veces peleando estúpidamente para después reconciliarnos con pasión.

    - ¡Eu! Me dijo y me trajo a la realidad. ¿Qué piensas tanto?
    - En nosotras.
    - ¿Y qué piensas de nosotras?

    Me dijo acariciándome el cabello con dulzura. Me gustaba mirarla desde abajo, literalmente a sus pies. Su cabello enmarcando su cara, sus senos desnudos, su piel erizada por el frío.

    - Pienso en lo mucho que me gustas.
    - Así que te gusto?... dijo con tono sensual.
    - Si... ¿No te diste cuenta?

    Le respondí mientras levante una de sus piernas y la apoyé sobre mi hombro. Ella
    comenzó a reír y se agarro de una silla que estaba cerca para no perder el equilibrio.

    - Lo sospeche un poco, pero no sé, no sé....
    - ¿No sabes?
    - Mmm... soy medio lenta a veces ...
    - Bueno, te muestro...

    Dicho esto me dediqué a comer su sexo como si fuera la primera y la última vez que lo hacía, comencé con intensidad y la mantuve. Rita empezó a gemir y aunque me pidió que pare, que espere, no tuve piedad. La inmovilicé agarrándola de sus nalgas y continué moviendo mi lengua dentro y fuera de su sexo, ayudándome con mis dedos estimulé cada uno de sus puntos más sensibles. Ya la conocía muy bien, sabía como hacerla llegar, y llegó. Acabó agarrando mi cabeza y moviéndose contra mi cara. Yo continué sintiéndola con gusto y recién paré cuando se calmo por completo y con suavidad bajé su pierna. Me hizo mirarla y me sacó el pelo de la cara acariciándome con devoción. Sentí desde adentro amor por ella y me levante haciendo un camino de besos por su abdomen, pechos y cuello hasta llegar a su boca. Nos besamos apasionadamente y ella me terminó de desnudar a mí. Quedamos las dos desnudas abrazadas y mimándonos con pereza por unos instantes en medio del salónde mi casa.

    - Quedo claro... Dijo Rita de golpe mirándome.
    - ¿Qué cosa?
    - ¿Cómo que cosa? ¡Que te gusto!
    - ¡Aaah! Si... me gustas... y más
    - ¿Más?

    Rita me miró muy intenso y sentí que se me aceleraban los latidos. También pude sentir como a ella le ocurría lo mismo. Siempre nos pasaba eso, en una mirada nos decíamos tanto, nos entendíamos por completo y en ese momento nuestros ojos solo reflejaban amor. Fue particularmente fuerte, estábamos muy abrazadas, muy desnudas y nuestros rostros tan cerca. Las dos a la vez quitamos la mirada.

    - Podemos tomar unos mates, están listos. O si no... vamos a la cama.
    Dije esto y Rita volvió a mirarme con una expresión gatuna y dijo:
    - Obvio que tu cama nena...
    Y fuimos a la cama y nos tiramos acariciándonos y besándonos.
    - Ahora te voy a mostrar yo, cuanto me gustas.

    Dijo Rita y dejándome boca arriba comenzó a recorrer mis hombros con su lengua mientras con sus manos jugaba con mis senos, bajó con su boca por uno de mis brazos y jugo con su lengua en la cara interna del codo. De allí paso a succionarme un pezón mientras su mano bajo a mi sexo y comenzó a acariciarme solo como ella sabia. Introdujo sus dedos y comenzó a mover su mano mientras se acerco a mi rostro, me dio un suave beso y dejó su rostro muy pegado al mío hasta que sus caricias me hicieron acabar. Nos abrazamos y besamos por un buen rato.

    - Y ahora me tomaría unos mates.
    Dijo Rita de golpe.
    - Si excelente idea!

    Le dije contenta y rápidamente fui a buscarlo. Cuando volví nos sentamos en la cama y nos pusimos a tomar mates y charlar. Y así pasamos el resto de la noche. Sentadas en la cama, tomando mate, conversando animadamente de mil temas diferentes como siempre. Y obvio que a la vez no dejamos de mimarnos con dulzura. Cerca del amanecer volvimos a hacer el amor y con los primeros rayos del sol comenzamos a quedarnos dormidas enfrentadas.

    - ¿Te gusto y que más? Preguntó Rita.
    - Ah... yo te quiero más. Le dije
    - ¿Cómo estás tan segura?
    - Y... porque te amo.

    Listo se lo dije pensé y sentí que el corazón se salía de mi pecho. Rita abrió mucho los ojos unos instantes y luego sonrió y su respiración se aceleró. Tomo mi cara entre sus manos y dijo:

    - Creo que tenemos un empate porque yo también te amo... muchísimo.
    Nos reímos y nos besamos con mucha dulzura
    - Mmmm pero para mi que yo te amo mas. Le dije pegada a su boca.
    - Ssshhh... eso es imposible.
    Y volvió a besarme antes que pudiera seguir contestando.

    Y entre besos nos quedamos dormidas sabiendo que solo dormiríamos un par de horas porque teníamos cosas que hacer, pero eso no nos importaba. Es que así somos cuando estamos juntas, siempre reconociéndonos, volviéndonos a sorprender, divirtiéndonos hasta de nuestras peleas y berrinches. Aprendiendo en cada momento a escucharnos y a estar dispuestas a aprender de la otra y de lo que nos pasa para poder estar cada vez mejor y siempre juntas. Así como nos gusta a nosotras. En paz, armonía y con Puro Amor.

    Se los deseo a todas. De corazón.
    Autora: Blue Berry

      Fecha y hora actual: Jue 26 Abr - 2:25